Espergesia

césar vallejo

Yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.

Todos saben que vivo,
que soy malo; y no saben
del diciembre de ese enero.
Pues yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.

Hay un vacío
en mi aire metafísico
que nadie ha de palpar:
el claustro de un silencio
que habló a flor de fuego.

Yo nací un día
que Dios estuvo enfermo. Sigue leyendo

El Poeta

El poeta como bala perdida
no tiene horizonte ni vida definida,
es suficiente vivir un sueño
y dejar la realidad para los indiferentes.

Es todo un proceso irreal
donde solo se pierde
cuando no se es leal.

Vida que vienes
no me dejes caer en la fatalidad,
sostenme todo lo que puedas,
para que cumpla con mi ideal.

Sapín de las Charcas
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